Buscando entre los vídeos antiguos que circulan por la red di con una joya. Seguramente los que no entendáis un poco de informática no os parezca tanto, pero para mi es el inicio de los ordenadores tal y como les conocemos hoy en día.
Corría el año 1984, los ordenadores eran grandes maquinas que tenían solo las grande empresas. Algunos podían llegar a ocupar incluso habitaciones. La comunicación entre el ordenador y la persona había mejorado sustancialmente pasando de las tarjetas perforadas a una pantalla con texto, un teclado y disquetes.
Solo los muy expertos podían acceder a los ordenadores, y cada uno de estos estaba diseñado para un propósito específico. En ningún momento nadie se imagino un ordenador en una casa hasta este preciso momento:
Un ordenador pequeño, a con pantalla a color, no basada en texto si no en ventanas controladas por un ratón, con una interfaz fácil e intuitiva. Un ordenador pensado para que lo pueda usar cualquiera. El primer Mac. Quienes hayan visto alguno actual observaran que básicamente el estilo del escritorio y de las aplicaciones casi no ha variado, siendo actualmente el sistema operativo mas avanzado.
Posteriormente a esto llego Windows copiando el Mac de Apple y demás historias que todos conocemos. Los que sepáis un poco de informática seréis conscientes de lo histórico del momento
viernes, 16 de noviembre de 2007
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Nana
Sara vivía feliz en su pueblo cuando era niña, tenía que ayudar a sus padres en tareas pero pronto tenía tiempo de ir a jugar con sus amigos. Su infancia era normal, como las de casi todos los niños del pueblo. Pero un día todo cambio, llegaron los soldados y arrasaron sus cosechas, mataron a sus animales y quemaron sus casas. A su padre y a sus hermanos se les llevaron a la fuerza.
Ya no tenían de que vivir e intentaron emigrar su madre y ella a la ciudad. Allí no había mucho trabajo, el país estaba sufriendo una gran crisis, el ejercito ya había tomado el control y muchos estaban en la misma situación que Sara. La comida escaseaba y vivían en unas pésimas condiciones, pero no todo era malo en ese tiempo conoció a un chico, Hasam, se enamoraron y Sara se quedo embarazada en pocos meses. Ya todo eran preparativos, Hasam tenía un trabajo que permitía mantener a duras penas a la madre, al futuro hijo y a ellos dos. Parecía que la vida les volvía a sonreír, pero no por mucho tiempo. La madre enfermo y no tenían medicinas para curarla y como los males nunca vienen solos Hasam se quedo sin trabajo tras una revuelta.
No quedaba otra opción, la situación era desesperada. Sara debía de partir dejando atrás a su madre y a su marido, el hijo tenía que nacer en un país desarrollado. Se negaban a separarse, les dolía, querían seguir juntos, quizás no sobreviviera en el viaje. Dieron todos sus ahorros a un hombre para que la llevara a España. El viaje fue largo, dos meses por el desierto y otro esperando en la costa a que saliera su embarcación. En este tiempo nació el niño, otro revés, ya no podría quedarse legalmente en España, pero debía de continuar.
Por fin llegó el día. Una barcucha pequeña les esperaba, debían de cruzar el estrecho con ella por la noche. Nunca había nadado, la daba miedo el agua, pero no había marcha atrás. En la oscuridad de la noche, en la completa incertidumbre del futuro, en el miedo a una muerte cercana, en el amor por su bebe, en el dolor de la lejanía de su marido y su madre... Sara cantaba una nana.
¿Qué será de ellos aquí? No miremos a otro lado, de nosotros depende..
lunes, 12 de noviembre de 2007
Marabao en concierto

Este Sabado actúa un grupo del que he hablado varias veces MARABAO. Presentaran canciones de su próximo disco aparte de cantar otras de grupos como La Fuga, Fito, Extremo, etc... Se vivirá una gran fiesta a tan solo 20 km de Valladolid.
En la sala Paquespress en Villanueva de los Infantes (carretera Renedo km 21), a las 23:00 entrada gratuita. Estáis todos mas que invitados a disfrutar de este nuevo grupo de Rock castellano.
Si tenéis alguna duda escribirme a jcmanso666@gmail.com o dejar comentarios.
Os espero allí ;).
martes, 6 de noviembre de 2007
Compartir es vivir
Como siempre, desde este blog he apoyado la buena voluntad y la generosidad de la gente. He apoyado el compartir cosas entre nosotros. Siendo parte de esta comunidad internauta quizás somos una especie seguidores de Robin Hood, quitándoles a los ricos y dándoselo a los pobres.
Por todo esto os quiero presentar una nueva forma de compartir (lo que los ricos llaman piratear). Descubrí el otro día la pagina DaleYa. Consiste en un buscador de host. Me explico: tu tienes un disco y amablemente lo subes a internet a ciertas páginas y otras personas buscan ese disco en DaleYa y lo encuentran, pudiéndoselo bajar directamente a una gran velocidad.
El problema que viene es que hay que pagar para bajarte muchos archivos de un mismo servidor o host. ¿Solución? Download Direct, un programa que te identifica como usuario premium y puedes descargarte lo que quieras cuando quieras.
¿Y que pasa si quieres ser generoso y compartir tu? Para no tener que andar buscando paginas y esas cosas que a lo mejor resultan un poco pesadas os presento Tiny Load, otro programa que te coge el archivo que quieres de tu ordenador y te lo sube pasándote los links a tus archivos.
Como veis el emule se queda antiguo, ahora se llevan las descargas directas. Mas rápido y.. ¿mas seguro?
PD: Mañana dejo los links
sábado, 3 de noviembre de 2007
La fortaleza de la debilidad
Poco a poco, con el paso de los años, vamos construyendo nuestro propio edificio. Cuando somos niños nuestros padres se encargan de que tengamos unos sólidos cimientos y, a partir que comenzamos a vivir por nuestra cuenta vamos subiendo piso a piso. Alguno tiene ventanas rotas, otros paredes tambaleantes, otros completamente vacíos... Pero también les hay llenos de cosas, de gente, de nombres, con muros mas sólidos que una roca. Y lo mejor es que todo esto convive en un mismo edificio, en un mismo piso y quizás es una misma habitación.
Cuando el viento va a nuestro favor pensamos que nos merecemos todo lo que tenemos como justo pago por todo nuestro esfuerzo. Pero muchas veces, con un suceso, con una palabra, incluso con una sola mirada nuestro edificio se tambalea hasta los cimientos. No lo podemos controlar, no podemos sobreponernos y en ese preciso instante te das cuenta de lo débil que es tu construcción. Te das cuenta de tu propia debilidad.
Pero también observas que en esos momentos el edificio no llega a caerse, muchas personas lo sostienen y trabajan para que vuelva a su estado de débil solidez. Muchas veces no se ven a esas personas, quizás no puedas poner nombres a las caras, o no te das cuenta de que están, o sí. Pero el caso es que después de la tormenta llega la calma, y el edificio que ya dabas por perdido sigue alto y erguido dispuesto a que sigas construyendo.
Y más allá de eso descubres tu fortaleza, la gente que te rodea, en todos los ámbitos y contextos. Gente que te proporciona el mejor cemento, los mejores ladrillos. Y justo en ese momento todo cobra sentido, te das cuenta de que debes ser un buen constructor y ayudar a que el resto de edificios sean sólidos y estables incluso en momentos en los que el viento sopla en contra, puesto que tu estas ahí para sujetarlos.
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